Peter Lynch-Beating the Street, Resumen Capítulo 4


Los primeros años al timón de Maguellan

El fondo Magellan en el que trabajé pertenecía a la empresa de Inversión Fidelity. Magellan no empezó conmigo, ya empezó en 1963, por aquel entonces comenzó la Fondomanía y todo el mundo quería meter sus ahorros en un fondo.

Un ejército de vendedores iba puerta por puerta contando las ventajas de los fondos de inversión a las amas de casa. Este ejército de vendedores de fondos desapareció tras el pánico de 1973.

En 1966 el Fondo tenía 20 Mill$ pero sólo 6 Mill$ eran de los clientes por lo que la comisión de 0’6% sólo generaba 36.000$ al año. Era difícil pagar salarios y la factura de la luz.

En 1976 se fusionó con otro fondo para reducir costes. Essex fund, con 12 Mill$ de activos y 50 Mill$ de déficit fiscal. Esta es la situación que heredé en 1977: 18Mill$ de activos y un margen fiscal de 50Mill$ por pérdidas.
4 años después, en 1981 Magellan volvió a cotizar y se podía comprar y vender. La oscuridad de esos primeros 4 años me permitió aprender de mis errores y desarrollar una buena práctica sin que apareciera en los titulares cada uno de mis errores.

Comencé a escribir diarios sobre mis religiosas visitas a las directivas de las compañías. Están llenos de oportunidades perdidas, pero el mercado siempre vuelve a ofrecer una nueva.

Compre Taco Bell porque el 90% del país aún no conocía ese sabor y el 10% estaba encantado con él. Tenía un buen balance y pocos costes. También Congoleum por sus suelos de vinilo para la cocina.

En 1978 ya era un fondo de 20Mill$ con más de 50 acciones. La flexibilidad era la clave, estaba en todos los sectores y por muy diversas razones. Mis mayores posiciones fueron Compañías petroleras. Podrías pensar que un fondo de 20Miil$ debería olvidarse de las petroleras y centrarse en acciones de crecimiento. Pero Wall Street las estaba maltratando de forma injustificada.

No creo que jamás haya habido más de un 50% invertido en acciones de crecimiento.

Uno de mis errores favoritos fue Home Depot, por aquel entonces crecía mucho y la compre por 0’25$ para venderla por 0’65$. No vi todo su potencial y al poco tiempo cotizaba a 3’5$. Lo mismo ocurrió con Toys “R” Us, no creí lo suficiente en ellas, y por tanto, en mí mismo.

Más tarde compre varias cíclicas. Me interesé por Fannie Mae, que me aportó altos rendimientos en poco tiempo. También compré varias aseguradoras. Todas y cada una de ellas, tras la visita a su directiva.

En la carta de 1978 comenté a los accionistas que la cartera estaba formada por 3 tipos de compañías: Situaciones especiales, Ciclicas infravaloradas, y pequeñas y medianas empresas de crecimiento.
Durante los 4 años en que el fondo estuvo cerrado a cotización estaba obligado a vender para poder comprar, ya que no iba a entrar ningún tipo de capital en el mismo. Me alegré mucho de que no fuera un fondo multibillionario. Lo que me permitió visitar todas las empresas que compraba.

En aquel periodo se hizo famosa mi frase de “taking a corporation to lunch”, porque era justo en las comidas con los CEO’s (Altos directivos) cuando me decidía a comprar o no una empresa. Se empezaba a poner de moda el ofrecer una comida-conferencia para los accionistas.

Las comidas aumentaron en desayunos y cenas. Cada semana, mi secretaria me presentaba un magnífico menú para el resto de la semana con casi todas las empresas del S&P 500.

Desde el momento en que no pude asistir a todos los aperitivos que existían, empecé a planificarme qué compañías debía analizar. Sobretodo intentaba elegir aquellas en no hubiera invertido nunca y en sectores desconocidos para mí para enterarme de qué era lo que me estaba perdiendo.

Mi regla personal era una vez al mes asistir a una conferencia en cada uno de los sectores financieros o industriales. Esta ha sido mi más efectiva alarma de posible negocio.

En 1980 hubo una subida de tipos que intentaba poner freno a la economía. Los bancos estuvieron muy infravalorados pese a sus grandes previsiones de crecimiento.

Existía una gran histeria sobre que empresas sobrevivirían o no, vendiéndose acciones de bancos por debajo de la mitad del PER del mercado.

Una de mis mejores operaciones fue la compra del Fifth Thirth Bank, de 2$ a 80$. No me pude resistir a un banco con un nombre así. Intenté compra pequeños bancos regionales, como Wachovia, donde la gente suele ser más frugal y no malgasta el dinero en estupideces como hacen los grandes bancos.

En 1.981 Magellan absorbió a Salem Fund, subiendo a los puritanos a bordo del Barco del explorador. Ahora estaba preparado para ofrecer Magellan al público. Empezamos cobrando un 3% de comisión que se convertía en sólo un 2% si se mantenía más de 60 días.

El problema es que el teléfono del anuncio era de un hospital de Massachusetts donde se cansaron de decir que no sabían nada de acciones y dividendos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s